El presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, calificó este miércoles como «terroristas» a los miles de los manifestantes opositores que salen desde la semana pasada a las calles de Turquía para protestar contra la detención del alcalde de Estambul, el socialdemócrata Ekrem Imamoglu.
«Determinaremos quiénes son los terroristas enmascarados y los vamos a aplastar», dijo el mandatario durante un discurso ante el grupo parlamentario de su partido, el gobernante AKP.
Las protestas iniciadas tras la detención, el 19 de marzo, de Imamoglu -suspendido de su cargo de alcalde desde el domingo, cuando fue enviado a prisión preventiva- se extendieron por todo el país, con decenas de miles de estudiantes universitarios y cientos de miles de ciudadanos en las calles.
Desde entonces, la Policía turca ha detenido a unas 1.500 personas durante las protestas, las más importantes desde la ola de manifestaciones contra el Gobierno turco en 2013.
Erdogan culpó hoy al principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), de arrastrar a la gente a las calles.
«Parece que han escrito un libro sobre el canibalismo en el Ayuntamiento de Estambul. Intentaron encubrir el escándalo incitando a la gente a las calles y creando el caos», señaló el líder turco.
«Cualquier forma de sabotaje contra la economía turca y el bienestar del pueblo tendrá que rendir cuentas ante la Justicia. Los que tienden trampas a la fraternidad de la nación responderán en última instancia ante la Justicia», agregó Erdogan, en referencia a los llamamientos al boicot de parte del CHP.
El líder del CHP, Özgür Özel, enumeró esta semana en sus discursos ante decenas de miles de sus seguidores los nombres de los medios de comunicación oficialistas que nunca informan sobre las actividades de la oposición y llamó al pueblo a boicotearlos, junto a varias otras empresas consideradas progubernamentales.
Por otra parte, Erdogan acusó hoy al CHP y a su administración de Estambul, liderada desde 2019 por Imamoglu, de fraude y robo.
«Con todos estos robos y fraudes, la administración del CHP recurrió a la política barata en lugar de arrojar luz sobre las acusaciones. Están enfadados con los que atrapan al ladrón, no con el ladrón mismo. Esperamos que el poder judicial haga su trabajo y que los culpables sean castigados», dijo el mandatario.
«Si se hiciera una serie de televisión sobre la corrupción en los municipios de Estambul gobernados por el CHP, se encontrarían más aventuras que en las telenovelas brasileñas», concluyó Erdogan.
El CHP respondió, a través de uno de sus vicepresidentes, Ali Mahir Basarir, quien aseguró que «la situación no es como una telenovela brasileña, sino más bien una serie de la mafia italiana», entre cuyas víctimas estaría Imamoglu.
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